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Proteómica en la Infección Respiratoria Viral

 

La infección respiratoria viral constituye un problema de salud mundial muy importante.  Aproximadamente el 3 % de todos los niños menores de 1 año de edad son admitidos en hospitales cada año a causa de una infección del tracto respiratorio inferior. De igual forma mundialmente cada año se presentan 150.7 millones de casos nuevos de neumonías en niños pequeños (WHO, 2004). Estas enfermedades son causadas por una gran variedad de virus entre los que se incluyen virus de influenza A, B y C, los virus de parainfluenza 1, 2, 3 y 4, los rinovirus, los adenovirus (con más de 40 serotipos), el virus sincitial respiratorio (serotipos A y B), el metapneumovirus, y los coronavirus (entre los que se ha encuentra el causante del brote del síndrome respiratorio agudo severo (SARS).   En abril del 2009 emergió en México el virus de la influenza A de origen porcino el cual ha causado aproximadamente 20,000 muertes en el mundo. Por este, motivo BmPE ha utilizado diversas tecnologías para estudiar los mecanismos de enfermedad causado por virus respiratorios, entre ellas se encuentra la proteómica.


Proteómica es el estudio a gran escala de las proteínas, en particular de su estructura y función. La proteómica es más complicada que la genómica porque mientras que el genoma de un organismo es más o menos constante, el proteoma difiere de una célula a otra. Un factor adicional de complejidad son las modificaciones que puede sufrir la estructura o secuencia básica de la proteína, esto es, aquella que aparece codificada en el genoma. Dichas modificaciones provienen básicamente de dos fuentes: el recorte o splicing alternativo de los ARNm que codifican para la proteína y las modificaciones postraduccionales (fosforilación, metilación, acetilación, etc.) que normalmente sirven para modificar o modular la actividad, función o localización de una proteína en diferentes contextos fisiológicos o metabólicos.

Ambas fuentes de complejidad incrementan sustancialmente el número de proteínas diferentes que pueden existir: se estima que a partir de los 25000-30000 genes que codifican para proteínas en el genoma humano, podrían generarse un número de proteínas diferentes que oscilaría entre 500000 y 1000000.